XICóATL 63

XICóATL

XICóATL: Número 63

XICóATL No 63, Abril/Junio 2003
XICóATL 63

CONTENIDO:

  • Poemario: Poemas. Roque Dalton
  • Ensayo: La tormenta entre las manos. Rafael Lara-Martínez
  • Ensayo: ¿Guerra? ¿Qué guerra? Juan María Solare
  • Narrativa: Entre lápices y cuentos. David Sánchez Juliao
  • Austria: El punto sobre la I y otros cuentos. Ilse Brem

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Poemario 
Roque Dalton

Poemas - Roque Dalton

Aida, fusilemos la noche - Diario Latino, 28 de enero de 1956.
Cristo - Del poemario "El turno del ofendido", primera edición octubre de 1962, Cuba, Tercer Concurso Literario Hispanoamericano Casa de las Américas.
Canto a América con la voz múltiple - La Prensa Gráfica, 19 de agosto de 1956.
Por qué escribimos - Del poemario:"La ventana en el rostro" 1ª Edición 1961, México.
Kaput - Del poemario "Un libro levemente odioso", 1a Edición, La Letra Editores, México.
P.R. - Del poemario "Un libro levemente odioso", 1a Edición, La Letra Editores, México.

Aida, fusilemos la noche (1)

Aída fusilemos la noche
y la terrible
miseria colectiva.
Aquí tenemos estas cuatro manos
y tenemos mi voz.
Nos respaldan tus ojos
y tu suave
manera de ir queriéndome.
Nos respalda esa sangre proyectada
hasta el cuerpo del hijo.
Nos respalda esta atmósfera
este pan cotidiano
y estas cuatro paredes que tutelan los besos.
Rompamos Aída esta tormenta amarga.
Hay que construir pañuelos con luceros
para secar las lágrimas del hombre.
Hay que llevar el niño
a su música antigua.
Hay que volver a fabricar muñecas
y hay que sembrar maíz en las ciudades.
Hay que dinamitar los rascacielos
y dar lugar para que ascienda el trigo.
Hay que hacer instrumentos de labranza
con los buses urbanos.
Aída, fusilemos la noche
y esa horrible bandera.
Aída, fusilemos la noche
y los negros cañones
y las bombas atómicas;
fusilemos el odio
y la terrible
miseria colectiva.

Cristo (2)

Crucificadle crucificadle
Crucificadle
porque a su tiempo más debido
no ahorcó a los señores del hartazgo
porque no dio cuchillos al genuflexo apóstol
porque repartió el agua de la humildad y el amor
en vez del ácido final
de la sedición

Canto a América con la voz múltiple (3)

América, volvemos
con la palabra probada.
¿Cuál fue el día famélico
en que no vino tu recuerdo a coronarnos los pasos?
¿Cuál fue la noche amarga
que nos encerró en llanto la mirada
antes de vislumbrar tu despertar de aurora
definitiva y plena?
Ah, América,
¡cómo se nos ha crecido el corazón
para amarte!
Hemos sido simultáneamente,
el chocolatinero viejo
que soporta su uniforme chillante
para llevar rosas de harina
a botar la amargura de sus habitaciones lejanas,
el sacristán indócil
que toca apresuradamente las campanas
para llegar temprano al sindicato,
el minero tremendo
que ha urgado el vientre maternal
con las uñas quebradas
dejando el corazón en una superficie
junto a la sangre de una bandera;
hemos sido
el universitario pobre a quien le duele el alma
y la suela rota del zapato derecho,
el campesino joven
rudo hasta para regar con lágrimas
el pequeño planeta de maíz
con que comulga.
Ah, América,
¡cómo nos han abundado las raíces
al acostarnos en tus surcos violentos!
Hemos sido
todos los pañuelos diciendo adiós
en el puerto de Arica,
todos los negros del Canal Zone que se emborrachan
y odian a los marineros borrachos
desde el fondo más vivo
de sus camisas insoportables;
hemos sido
todos los pastores veriginosos
que coronan a diario
el Macchu-Picchu en sideral vigilia,
todos los cargadores de café de buenaventura,
todos los obreros portuarios del Río de la Plata,
todos los frenéticos bailarines de Baiao,
todos los amantes del trigo de totonicapán
que se nutren con hojas y esperanzas
y están ante el futuro
construyendo caminos.

Todo eso hemos sido, América,
simultáneamente,
para aprender a amarte
desde los más definitivos territorios.
Vengo desde tu frutal anatomía
y con mi voz convoco a las auroras actuales:
Abrid,
abridle paso al día meridiano,
en que venga la dicha
a quedársenos dormida entre los brazos
como una espada nueva.

Por qué escribimos (4)

 

Uno hace versos
y ama la extraña risa de los niños,
el subsuelo del hombre
que en las ciudades ácidas disfraza su leyenda,
la instauración de la alegría
que profetiza el humo de las fábricas.

Uno tiene en las manos un pequeño país,
horribles fechas,
muertos como cuchillos exigentes,
obispos venenosos,
inmensos jóvenes de pie
sin más edad que la esperanza,
rebeldes panaderas con más poder que un lirio,
sastres como la vida,
páginas, novias,
esporádico pan, hijos enfermos,
abogados traidores
nietos de la sentencia y lo que fueron,
bodas desperdiciadas de impotente varón,
madre, pupilas, puentes,
rotas fotografías y programas.

Uno se va a morir,
mañana,
un año,
un mes sin pétalos dormidos;
disperso va a quedar bajo la tierra
y vendrán nuevos hombres
pidiendo panoramas.

Preguntarán qué fuimos,
quienes con llamas puras les antecedieron,
a quienes maldecir con el recuerdo.

Bien.
Eso hacemos:
custodiamos para ellos el tiempo que nos toca.

Kaput (5)

El niño que mostraba el gusanito a los condenados
que inauguró el amor con un perro o una mata de plátano
el niño que prefería la pechuga a las piernas del pollo
el primer denunciador de la pornografía de Blanca Nieves
el niño que fue la perdición de cinco primas
una tía y dos enemigas de mamá
el niño que inventó los nuevos mapas
de la acupuntura gozosa
el cerebro gris tras el trono de Havellock Ellis
el-niño-no-apto-para-menores-de-18-años
el criado con la leche de las salacunas de Gomorra
el niño que le tocó la manzana a Eva
y fue expulsado antes que Adán del aburrido paraíso
el niño que creó la necesidad de las sillas las paredes
los muros las graderías de los stadiums
el niño-tirabuzón, el niño-abrelatas
el niño que no ha perdonado ni al canario
fue finalmente enviado a Dinamarca
porque imagínese usted

P.R. (6)

¿Para qué debe servir
la poesía revolucionaria?

¿Para hacer poetas
o para hacer la revolución?

1 - Diario Latino, 28 de enero de 1956.
2 - Del poemario "El turno del ofendido", primera edición octubre de 1962, Cuba, Tercer Concurso Literario Hispanoamericano Casa de las Américas.
3 - La Prensa Gráfica, 19 de agosto de 1956.
4 - Del poemario:"La ventana en el rostro" 1ª Edición 1961, México.
5 - Del poemario "Un libro levemente odioso", 1a Edición, La Letra Editores, México.
6 - Del poemario "Un libro levemente odioso", 1a Edición, La Letra Editores, México.

Ensayo
Rafael Lara Martínez

La tormenta entre las manos - Rafael Lara Martínez

Rafael Lara-Martínez es Profesor Asociado en el Departamento de Humanidades del New Mexico Institute of Mining and Technology en Socorro, NM. Entre sus publicaciones se cuenta La humedad del secreto. Antología poética de Roque Dalton (San Salvador, 1994/1995), libro que incluye la bibliografía y recopilación de poemas más completas de Roque Dalton.

La tormenta entre las manos

A propósito del 68 aniversario del nacimiento de Roque Dalton

¡Roque Dalton vive! Esta consigna resuena a todo lo largo del Camino Real. Es un camino amplio. Con recovecos en letanía. Piedras de agua, negras, parlantes. Trazan el rumbo. Abarca desde el norte de la Nueva España colonial -el Aztlán indígena- hasta el sur en Centroamérica, Cuzcatlán. El Cristo Negro de Esquipulas, al sur en el Trifinio -donde se juntan Guatemala, El Salvador y Honduras- y luego al norte en Chimayó, nos señala una sola imagen. Un mismo símbolo guía al transeúnte que cruza (†) fronteras. Aquí en Nuevo México, allá en Centroamérica.

Dalton. Su apellido evoca las correrías de la Dalton Gang -la pandilla de los Dalton- en el suroeste de los EEUU. Años atrás, un molesto día sin lluvia ni humedad, siembra su semilla de discordia en el trópico. Roque nace de la roca, del rock. De ahí deriva la textura de su nombre. Que sus seguidores se llamen roqueros. Invoca también la alianza de los extremos: el sur en el norte, lo anglo en lo hispano, Cuzcatlán en Aztlán, viceversa. En él, los contrarios se reúnen: amor, política, pasión, poesía, bohemia, viajes, compasión… Y el polvo. Sí, pero el "polvo enamorado":

Dibújeseme la tormenta entre las manos
para saciar esta diaria sed de estruendos
como el caminante que se agacha a refrescar la suya de agua
en esas fuentes que de la piedra brotan
para vergüenza del polvo.

Una "diaria sed de estruendos (The Clash)", "la tormenta entre las manos", orienta la voz del poeta en su afán por expresar los aspectos más contradictorios. Vitales.

Nace en San Salvador, El Salvador, en mayo de 1935, de padre irlandés-estadounidense y de madre salvadoreña. Estudia en el colegio jesuita, Externado de San José. Ahí se inicia a la poesía. Desde temprana edad, su profesor de literatura, Alfonso de María Landarech, S.J., lo considera "el mejor poeta lírico del país". Gracias al apoyo financiero de su padre y a una beca jesuita, en 1953, viaja a Chile, país en el que permanece casi un año. Comienza la carrera de Derecho y conoce a dos personalidades que le dan un giro artístico y político a su vida: el poeta chileno Pablo Neruda y el muralista mexicano Diego Rivera.

Regresa a El Salvador en 1954 con una vasta biblioteca de poesía y política bajo el brazo. En la memoria. Ingresa a la Universidad de El Salvador (UES) a la Facultad de Derecho. En ese recinto se reúne con otros escritores de su generación para conformar el Círculo Literario Universitario (CLU). Estudia teoría marxista en verso.

El papel del Círculo consiste en unir arte y vida en un todo único. Exige que la poesía se recubra de un contenido ético profundo. Para eso, el Círculo difunde los trabajos de sus miembros en los periódicos de mayor circulación en el país. Organizan festivales, desfiles bufos y fundan varias revistas que se distribuyen en los kioskos de periódicos. Escriben una poesía mural de consumo diario y al alcance de todos. La poesía debe alejarse tanto del academicismo enredado como del elitismo complejo. Ambas corrientes traicionan lo popular al volverse minoritarias y encerradas.

Critican el proceso de modernización del Estado salvadoreño. El Estado impone una ferrea dictadura militar. Le cierra toda avenida a la oposición política. Abandera una modernización económica, pero no incorpora a la gran mayoría, viviendo en la miseria. La poesía sirve de sustento político a la denuncia: falta de democracia y pobreza generalizada. La poesía cumple su cometido ético en la política. Para el Círculo, poética significa alcanzar el símbolo del bien moral, y el bien moral es el bienestar social de la mayoría y la libre expresión del pensamiento.

Su crítica abierta al régimen dictatorial y a la situación de pobreza, le cuesta el exilio. En 1961 viaja a México. Ahí publica su primer poemario: La ventana en el rostro… Luego en 1962 pasa a Cuba. Trabaja en La Habana en Casa de las Américas. En ese país publica varios poemarios que le valen un alto prestigio: El mar (1962), El turno del ofendido (1962), Los testimonios (1964). Destaca una fuerza vital. Combina la política con el amor, la vida diaria con la denuncia, la tradición popular con la vivencia personal, el lirismo con la ironía. La pasión por la vida; "el pozo del júbilo" de los psicotrópicos. Convive con su hermana, "Margarita emocionante", seducida por el "paraíso artificial" del "Lucy in the Sky with Diamonds".

Siguen los viajes y el exilio. Regresa brevemente a El Salvador en 1964 y va directo a la prisión. Su escape legendario -bajo el signo paradójico del argentino Jorge Luis Borges- lo narra en el último capítulo de su biografía póstuma, Pobrecito poeta que era yo… (1976). Sugiere que vanguardia política y artística van a la par. Luego reside en Praga de 1965 a 1967. Trabaja en una revista internacional. Analiza los problemas entre el marxismo y la paz. ¿"Socialismo o barbarie"?, quizás. Visita al argentino Julio Cortázar en París. Baila can-cán con una desconocida.

Por casualidad, el día de su treintiún cumpleaños conoce a Miguel Mármol en un lujoso restaurante de Praga. Mármol es un personaje mítico. Se forma como zapatero remendón, antes de fundar el Partido Comunista Salvadoreño (PCS). Es el único sobreviviente de la revuelta indígena de 1932. Posee un don de resurrecciones continuas. El uruguayo Eduardo Galeano lo consagra como maestro del "marxismo mágico" en su tercer volumen de Memorias del fuego (1984). Combina la receta marxista con una piadosa creencia en los santos. Conversa con la Siguanaba. Mármol le narra su vida y una versión alternativa sobre una revuelta que dejó un saldo de exterminación -ethnic cleansing- de diez a treinta mil indígenas en el occidente de El Salvador.

De regreso a La Habana gana el Premio Casa de las Américas con su poemario Taberna y otros lugares (1969). Inaugura una poesía de personajes. Integra el drama, el diálogo y la lírica con la crítica social. Intuye lo que se avecina: Praga 68. Pero entrevé aún con más clara lucidez la tragedia que palpita en su tierra natal.

Toda posibilidad de reforma política y económica fracasa. Las reformas son "comunistas". En 1969, se desploma la Concertación Nacional en torno a la Reforma Agraria. Naufraga el pivote económico para crear una clase media en el campo. Se desmorona también el Mercado Común Centroamericano, el modelo exportador de la sociedad global centroamericana. Estalla una guerra fratricida. La economía entera entra en crisis. Muestra los límites estrechos del modelo de modernización.

Luego, en 1972, ocurre un monumental fraude electoral por parte del ejército. Hasta algunos moderados llegan a la certeza de que la democracia formal es imposible crearla por la vía electoral. Esos dos acontecimientos -fracaso de la Reforma Agraria y de la democracia electoral- precipitarán al país en la guerra civil. En Centroamérica, el derecho a la vía electoral pasa por las armas. La razón de la fuerza es más fuerte que la razón misma.

De esa época datan también las primeras comunidades de base campesina que reciben el influjo del socialismo "utópico". Por una lectura histórica de La Biblia, con la Iglesia Católica y el más limitado movimiento hippie en el pueblo de La Palma, el socialismo "utópico" logra un estrecho acercamiento a la vida diaria en el campo. Se renueva la producción artesanal y, ante todo, las cooperativas y la ayuda comunitaria. La represión arrecia.

Roque Dalton se convence de que sólo la lucha guerrillera llevará a El Salvador al cambio. Por eso, escribe con mayor ímpetu y recibe entrenamiento militar. Imagina la herejía. Entremezcla marxismo y cristianismo en su poemario Los hongos (1966-1971). Este libro anticipa la renovación social de la Iglesia Católica y la teología de la liberación de sus antiguos profesores jesuitas. Ante ellos el militante se confiesa. Anota la necesidad de completar el socialismo "científico" -el marxismo- con el "utópico". Viaja a Hanoi, donde goza a carcajadas releyendo la novela Rayuela de su amigo Cortázar, bajo los bombardeos estadounidenses.

Palpa el experimento de socialismo democrático en el Chile de Salvador Allende, previo al golpe de estado del General Augusto Pinochet en 1973. Esto lo convence aún más de que la soberanía nacional y la democracia están sometidas al gran capital. La función de los regímenes militares es la de liberar las mercancías bajo una rígida dictadura. Mientras el capital se deleita en el libre flujo, se pone a raya a la fuerza de trabajo.

Propone un enfoque surrealista al amor y al erotismo en El amor me cae más mal que la primavera (1973). Proclama "el nuevo amor de siempre". Como de la lucha política, el poeta se sustenta de las "musas". "Junto a los pájaros" siempre. Sigue además persuadido de que es necesario ligar la vanguardia artística a la política en Un libro levemente odioso (1973). Ese ideal de unión lo pone en práctica en una historia alternativa del país y de su cultura en Historias prohibidas del Pulgarcito (1974).

Cambia de identidad y de nombre. Con cirujía plástica regresa a El Salvador a incorporarse al naciente movimiento guerrillero. Viene a darle "bofetones/electro-shocks/psicoanálisis" a la patria. Vive de incógnito y publica Poemas clandestinos (1974). Ahí ensaya una poesía a múltiples voces y enfoques sobre el problema social en Centroamérica. Sigue constante su anhelo por unir poesía y vida a través de una poética: "poesía/perdóname por haberte hecho comprender/que no estás hecha sólo de palabras". Cae asesinado el mes de mayo de 1975. Lo traicionan sus propios compañeros de armas. El enemigo está a ambos lados: adentro y afuera del ideal de cambio.

Su vida, obra y trágico destino final se vuelven símbolo. Símbolo de que un camino similar deberá seguir el país entero. Hay que entrar con pie firme en la concertación global de las naciones. A la sociedad global, a la democracia formal y al libre mercado, al mundo contemporáneo en el que todos vivimos ahora, se llega por la vía militar. Quizás los diecisiete años de guerra en El Salvador -desde su muerte en 1975 hasta la firma de los Acuerdos de Paz en 1992- sean eso: una vasta herencia de guerra.

Eso es también, la violación a los derechos humanos, la dificultad de libre expresión (la que aún sufre su hijo Juan José), la guerra sin tregua (¿las pandillas (o maras)?), la impunidad política, la corrupción y limpieza de dinero, los desfalcos financieros, la falta de justicia. Todo eso representa la antesala de la liberación, no de la liberación nacional, sino de la liberación del mercado. Restringirle el paso a la fuerza de trabajo -¿nacionalizarla?- para globalizar capital y mercancías. Orígenes violentos. Preludio espinoso. La democracia electoral se ufana al olvidarlos …

Su nombre, como el de muchos otros -Monseñor Arnulfo Romero, Ignacio Ellacuría, S. J., etc- está aún grabado en las calles de San Salvador: ¡Roque Dalton vive!

Rafael Lara-Martínez
San Salvador/Nuevo México

E-Mail: soter@nmt.edu

Ensayo
Juan María Solare

¿Guerra? ¿Qué guerra? - Juan María Solare

Juan María Solare (Argentina, 1966) es compositor y periodista residente en Colonia.

¿Guerra? ¿Qué guerra?

La invasión a Irak (2003)

Saddam Hussein es un carnicero, eso es claro y está fuera de toda discusión razonable. También es claro que no representa al Islam ni se comporta según principios islámicos. Y resulta evidente que su primera y principal víctima es el pueblo irakí. Se habla entonces de guerra contra Irak, se discute si sí o no, cuándo será mejor, quiénes la realizarán, qué armas se utilizarán, cuánto costará, quién la financiará y qué beneficios retribuirá (como si fuera una inversión o un negocio). "Dónde" es claro: no será en el patio de nuestra casa. "Porqué" es la única pregunta que no se plantea, o que no se responde satisfactoriamente. Entre la lista de respuestas (ninguna totalmente convincente) encontramos:
- para liberar a Irak de la tiranía de Hussein
- porque EEUU necesita petróleo
- porque EEUU necesita usar sus armas viejas y desarollar nuevas
- porque EEUU necesita socavar la unión de la Comunidad Europea (dividiéndola en opiniones a favor y en contra)
- para distraer la atención ciudadana de los problemas internos de los EEUU
- porque Irak parece tener vinculaciones con el terrorismo
- porque Irak acaso tenga armas de destrucción masiva (como si ningún otro país las tuviera, recordar Hiroshima)
- porque el Islam es el enemigo tras la desarticulación de la Unión Soviética
- por las dudas (según el principio imperial "si vis pacem para bellum" - si quieres la paz prepara la guerra)
Pero de todos modos, cualquier justificación que se elija es indiferente. Porque esto, señores, no es una guerra. Guerra es cuando un ejército está de un lado, otro ejército del otro, ambos disparan y uno muere antes. Si el rival no se puede defender, eso no es guerra sino tiro al blanco. Pero la acción invasiva que se planea contra Irak no se llama guerra, se llama masacre. Se llama tirar bombas hasta que las ratas salgan de sus madrigueras y se les pueda apuntar más fácil. Y, paradójicamente, Irak fue la cuna de la civilización.
Pero en un exceso de optimismo -acaso injustificado- creo ver una señal positiva en esta historia lamentable: por primera vez hay una reacción dentro mismo de los Estados Unidos.
Y no me refiero principalmente a la iniciativa "Not in our names" (no en nuestros nombres), que en el fondo repite el síntoma de Pilatos ("yo me lavo las manos y no tengo nada que ver con este asunto"). Una iniciativa así es mejor que nada, pero no es una respuesta suficientemente activa.
Me refiero a que por primera vez hay algo parecido a un mea culpa de la sociedad estadounidense. Esto se produce bajo la forma de cartas abiertas al presidente Bush (cartas que acaso él jamás leerá), declaraciones de intelectuales, de clérigos, de artistas, de premios Nobel.
Por primera vez hay manifestaciones multitudinarias dentro de los Estados Unidos en contra de la política exterior de los Estados Unidos. Manifestaciones de las de verdad, cuando la policía reprime, que es la mejor prueba de que la causa es auténtica. Cuando fue la guerra de Vietnam, las manifestaciones comenzaron sólo cuando los muchachos comenzaron a volver en ataúdes, no antes. Era una paz interesada.
Por primera vez hay un ciudadano norteamericano que comienza a dudar de que las palabras de su presidente sean tan certeras como el Evangelio. Por primera vez hay un norteamericano que descree de los argumentos de su gobierno y que lo pilla mintiéndole descaradamente.
Y es este ciudadano (que ama a su nación y por eso la critica) quien merece nuestro respeto, porque intenta organizar una resistencia, una oposición dentro de su país (una resistencia que está en pañales, por falta total de experiencia y líderes). Débil es el ciudadano pasivo que dice que "ahora hay que tener paciencia hasta la próxima elección", fuerte es quien toma cartas activas en el asunto y eventualmente puede, desde dentro y democráticamente, impulsar la renovación de los EEUU, a inmediato y a largo plazo. Porque resulta claro que un sistema sórdido pero fuerte como el estadounidense sólo puede cambiar desde dentro.

Juan María Solare
Buenos Aires / Colonia

E-Mail: solare@surfeu.de

Narrativa
David Sánchez Juliao

Entre lápices y cuentos - David Sánchez Juliao

David Sánchez Juliao, colombiano, con formación en literatura, comunicaciones y sociología, ha publicado novelas, cuentos, fábulas y testimonios con prestigiosas editoriales de Colombia y otros países. Ha sido tres veces premio nacional de cuento y una de libro de cuentos, lo mismo que Premio de Novela Plaza y Janés con Pero sigo siendo el rey. De esta novela, como de otras de sus obras, se ha hecho una versión para televisión difundida ampliamente en muchas lenguas. Sánchez Juliao ha sido traducido a varios idiomas y ha residido, por razones académicas y diplomáticas, en varios continentes. Recientemente obtuvo el Premio Internacional Dulcinea 2000 otorgado por la Asociación Cervantina de Barcelona.

Entre lápices

En una fábrica de lápices para la exportación, dos lápices conversaban un día:
-- ¿Y por qué fabrican aquellos colegas sin borrador?
-- Es que esos van para la América Latina.
-- ¿Y eso qué es?
-- Una tierra lejana en donde nadie reconoce errores.

Causa última

Un revólver Colt-45 agarró un día una pistola, se la llevó a la sien y se metió un tiro. Lo hizo por decepción amorosa: no había podido conseguir el amor de una 32-corto. Como sucede con el alma de todo suicida, sus balas no fueron al cielo ni al infierno sino que quedaron penando para siempre en un eterno errar por el mundo.

Aló....Aló!!

Un día un teléfono llamó por teléfono a otro teléfono.
--Oye --le dijo-- me gustaría que discutiéramos sobre el problema del cruce de líneas, la interceptación de nuestros diálogos, la hosquedad de las operadoras y otras cosas de menor importancia, como eso del terrorismo y el...
-- !No seas ingenuo! --le interrumpió el otro-- !Cómo se nota tu inexperiencia en estos asuntos! ¿Cuántas veces te he dicho que estas cosas no son para comentarlas por teléfono sino personalmente!

Instantánea

Una cámara KODAK americana se echó al hombro un día una MINOLTA japonesa y salió a la calle a tomar fotografías. Extrañada observó que, luego de revelar el rollo, que la gente aparecía en las fotos con los ojos angulados. "¿Y a qué se debe esto tan extraño -se preguntó--, será que en esta parte del mundo no miramos la realidad con ojos propios?".

Plá$tico

Una noche, los VISA, una familia de tarjetas de crédito, decidieron salir a cenar a un restaurante. Al pedir la cuenta, papá VISA sacó del bolsillo una billetera cargada hombrecitos, e intentó pagar con ellos.
-- Ah, ah, ni hombrecitos ni mujercitas --aseveró el mesero--. Únicamente efectivo.
-- ¡Pero... siempre los han recibido! -insistió papá VISA.
--Sí. Antes -acotó el mesero--. Últimamente la máquina los rechaza porque salen sin fondos, y con cierta falla en la banda magnética.

David SÁNCHEZ JULIAO
Santafé de Bogotá - COLOMBIA

E-Mail: dsjuliao@latino.net.co

Austria
Ilse Brem

El punto sobre la I y otros cuentos - Ilse Brem

Ilse Brem nació en Aggsbach, Baja Austria, y desde 1972 vive en Viena. Sus poemas han sido traducidos al español, francés, ruso, inglés, eslavo, búlgaro, húngaro, polaco, flamenco, chino y árabe, y publicados en diarios nacionales e internacionales. Ha realizado numerosas lecturas en Austria y otros países. Es además dibujante y pintora y desde 1976 ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas. Por sus creaciones literarias se ha hecho merecedora de varios premios y menciones, entre ellas el Premio Theodor Körner para lírica (1981) y para prosa (1994). Es miembro del PEN Club, de la Federación de Escritores Austriacos, de la Sociedad Humbolt, de la Bilbioteca Lírica de Tübingen y la IG de Autores Austriacos.

El punto sobre la I (1)

Un poco más de tiempo, después la querella está concluida ...
KIERKEGAARD

Las tres hermanas no son de madera, cristal o seda. Su materia prima es simplemente barro, a las que un hálito de Algo se ha añadido, eso que unos llaman espíritu, otros alma, aquello sobre lo que ninguno sabe una respuesta justa. No resiste un exámen serio, científico. Esa circunstancia sin embargo no es el problema de las tres hermanas. Es por ello también que aquí sólo se anota al margen. Su conflicto es que ellas, tratadas de cerca, mutuamente son tan poco parecidas como tulipanes y narcisos, pino silvestre y abedul, manzana y banano, rubí y ópalo, pero desde una cierta distancia se distinguen tanto como un huevo de otro. Como puede ser posible, se pregunta cada quien que tropieza con ellas, que tengan uno el mismo padre, una y la misma madre, pero donde una tiene el cabello negro y la piel oscura, la otra tez ampollada con cabellos rubios rojizos y la tercera ni los rasgos de la primera ni la segunda; que compartieran la misma cuna, que fueran criadas por uno y el mismo padre y nacidas de una y la misma madre. Muchos no lo comprenden, tampoco las tres hermanas. Por ello todo el tiempo están ellas recíprocamente al acecho, se examinan suspicazmente, a la menor sospecha de preferencia sobre una, envidiosas se abalanzan sobre aquella. Un espía secreto que las observa a distancia con un catalejo no sale de su asombro.
"Todas tres son de un pedazo de tierra y cielo", piensa él y no tienen más en mente que vejarse mutuamente y hacerse la vida un infierno. El no quiere eso, porque les ha regalado una parte de su aliento que debería procurarles una convivencia pacífica y armónica. No obstante sus previsiones, pasa todo lo contrario. Cómo hubiese querido alegrarse sobre su nacimiento y su lograda obra. No las hubiera sentado simplemente en una casa a medias, sin terminar, hecha sin amor. Como las estrellas debería brillar sus ojos, como los pájaros cantar sus corazones al ver sus acertados preparativos . Que hizo mal? Dónde estuvo la falta?
Todas sus creaciones le parecían ser estupendas hasta en sus mínimos detalles, hasta la llegada de las tres hermanas. Además ellas deberían ser la coronación de su obra, el tan mentado y famoso punto sobre la I. No obstante aunque a él su maldad lo disgustó y lo puso triste decenas de años, siglos, no dejó de amarlas y esperar a la actuación de su hálito, porque él tenía una infinidad de tiempo, una eternidad.

Solo un sueño (2)

Observaba a una mujer que colgaba de una barra sobre la piscina. El agua de la piscina olía a podrido, estaba cenagosa y llena de serpientes. En el borde de la piscina había un grupo de personas con pizarras en las manos. Tras cada ejercicio que hacía la mujer, levantaban una pizarra con una cifra. Comprendió que sus ejercicios eran evaluados por los hombres y mujeres que parecían constituir un jurado.
Atentamente observaba los hechos. Mientras más complicadas y perfectas eran sus representaciones, menos puntos recibía, lo cual le confundía y hacía creer que para satisfacer los deseos y conseguir una mejor puntuación, tenía que esforzarse más y conseguir mejores resultados. Cuando notó que los miembros del jurado le premiaban con miradas triunfales y en sus rostros se reflejaba cierta satisfacción, la mujer viendo su agotamiento quiso advertirle. Pero como estaba muy atareada con sus ejercicios y solo tenía ojos para las pizarras del jurado, no conseguía llamar su atención. Con acuciante preocupación esperaba que interrumpiese su representación antes de derrumbarse de extenuación. Pero no parecía pensar en eso. Todo lo contrario. Sus saltos y volteretas cada vez más artísticos, hacían ver que cada vez esperaba más reconocimiento del jurado.
Cuando en un ejercicio especialmente difícil perdió el equilibrio y cayó en el agua negra, llena de serpientes, quiso correr a ayudarla, pero las serpientes formaron un muro inasequible. Aturdida se acurrucó junto al borde de la piscina mientras miraba como la mujer daba vueltas cada vez más débil hasta hundirse, mientras los miembros del jurado guardaban sus pizarras y se felicitaban por el éxito obtenido. Apaborida por su comportamiento le pidió explicaciones. La miraron irrisoriamente y contestaron con tono burlón: "Dios mío, qué inocente es Usted! No se ha reconocido en la señora y no ha comprendido que hemos acabado con ella de una vez para siempre?" En ese momento descubrió a sus compañeros y compañeras y despertó de su sueño.

El enigma (3)

Mi amiga y yo caminábamos por un frecuentado paseo, a la vera del lago, bajo la lluvia. Nos movíamos protegidas por inmensos paraguas que casi nos cubrían totalmente y dejaban ver sólo una pequeña parte de nuestras piernas. A nuestro alrededor escuchamos a la gente discutir excitada sobre el enigma de los paraguas ambulantes. Nos pusimos pensativas y no supimos si deberíamos estar complacidas o tristes sobre un gentío tan fácilmente engañable.

Ilse Brem
Aggsbach/Wien

Traducción: Beatriz Gómez-Pablos (2) / Walkala (1,3)

Dirección: Talkengasse 4/1/6, 1238 Viena - AUSTRIA
E-Mail
: ilse@brem.at